La próxima vez que estés por criticar algo o a alguien, detente.

Antes de hacerlo piensa cómo podrías cambiar tu crítica de negativa a positiva.

Cuando criticas, ¿qué consigues?

Consigues muchas cosas, todas negativas.

Criticar te coloca en un estado de ánimo negativo y pone a la defensiva a la persona que estás criticando, quien a la vez se siente agredida.

Para cada crítica, siempre puedes encontrar un comentario positivo alternativo, igualmente válido y que conlleva el mismo significado, pero en una forma que será mucho mejor recibida.

Por ejemplo, diciendo "No soporto que siempre nos hagas llegar tarde", seguramente generarás una reacción negativa y hostil.

En lugar de eso, dí algo como, "Realmente agradezco tu ayuda para intentar salir a horario".

De esta manera es mucho más probable que consigas el resultado deseado.

No importa cuán justificada pueda ser tu crítica; si la planteas de manera negativa tendrá un efecto negativo. Desafíate a transformar las críticas negativas en comentarios útiles y positivos.

Verás por tí mismo cuán efectivo resulta.